09 agosto 2008

GRF1: Hungría

Fernando Alonso: Fenómeno extraño.

Fernando seguía dando vueltas en la cama, eran las 4 de la mañana de la madrugada siguiente al GP de Hungría, había conseguido un cuarto puesto en dicha carrera, y sin embargo no dejaba de pegar ojo. Era traumático. Era el miedo a lo desconocido. Pilotos de la zona de la parrilla donde se encuentra él en 2008 aseguraban que esto ya les había ocurrido el año pasado, pero el color de aquella cosa era otro.

Fernando sí había dormido terriblemente bien las noches previas: A ver, todos le hemos visto con más sonrisas ahora que cuando ha luchado por títulos. Es un año de diversión, sabático, y si encima que no está tan presionado las cosas salen mejor de lo esperado por una vez, como fue el caso del viernes, pues alegría: Quinto en la sesión de las 10 y cuarto en la de las 14h, y su compañero Piquet marcando tiempos por el estilo. Hungaroring penaliza sobremanera el kg de combustible, pero vamos, se notaba que esta vez el R28 era dócil, quitando esa cruzada o ese trompo con el que Piquet celebró el 2º mejor tiempo. ¿Era un presagio, el comienzo de los sucesos paranormales?

Pero siempre hay valientes que evitan el dogma científico y se atreven a investigar lo que otros zanjan con un patético empirismo. Hay muchos valientes de esos en Renault, hombres que no se cortan y dan vueltas 20 segundos más lentas con tal de que el neumático rinda en el stint de la carrera. Fue uno de esos descubrimientos por casualidad, la misma casualidad que los aupó a la estela de Hamilton, una casualidad llamada Safety Car. Se llaman serendipias, ¿ejemplos? Cuando Fleming dejó un cultivo de hongos y descubrió que se habían ventilado a sus vecinas las bacterias, o cuando los ingenieros de Sony quisieron hacer una grabadora y, en el despiste más tonto de la historia, pusieron circuitos de reproducción, naciendo el Walkman. Fue una cosa de esas, una serendipia. Con el Safety Car, descubrieron que el Bridgestone les respondía mejor tras unas vueltas de rodaje lento, así que en los terceros libres dejaron rodados los juegos de superblandos.

La calificación no tiene ningún jugo misterioso, lo siento, todos peleándose en apenas una o dos décimas, como siempre. El misterio está más bien en por qué Renault no se dejó antes de calificaciones ligeras que luego los mandaban para atrás. Alonso saldría 7º.

Pero la carrera... La carrera acongojaría a cualquier piloto que ha luchado por cosas grandes y no se ha enfrentado a cosas que difícilmente explica. Fernando, al menos, ha oído multitud de historias sobre estas persecuciones por los picos asturianos. De repente una gran bola luminosa brota de la tierra y no te la puedes quitar de tu retaguardia. Y él, desde el domingo, ha empezado a dar crédito a esas batallitas, considerándolas algo más que leyendas. ¿Qué iba a ser ese destello rojo en sus retrovisores durante dos tercios de la distancia prevista? ¿Kimi? Vamos, por favor, es más creíble que sea una bola asesina a que sea la buena salida de un Renault. Físicos de todo el mundo acuden periódicamente al Hungaroring a tratar de dar sentido a las continuas aseveraciones de pilotos de todas las categorías, que aseguran sufrir esas luces, y algunos que no podían quitárselas ni con un pit stop. El año pasado, dos o tres corredores repetían con vehemencia que una bola plateada no les dejaba concentrarse en paz. Pero a lo que íbamos, estos estudiosos han examinado el terreno y su veredicto es que si metemos en una complicada ecuación la estrechez de la pista, los follones de los que deberían partir más arriba en parrilla, la falta de rectas, de curvas muy lentas después de rectas muy rápidas, la velocidad media reducida y una dificultad de coger el rebufo multiplicada por 7, y se lo mandamos resolver al Albert2 de Hinwil, el fenómeno paranormal queda explicado y se sugiere ahuyentarlo con una paliza a los diseñadores del trazado.

Lo que estos hombres de ciencias tienen que venir ahora a resolvernos es por qué la luz roja desapareció antes incluso de la parada de Alonso, y, sobre todo, cómo diablos superó la velocidad de un F1 cuando encima se acababa de quedar rezagada. A propósito, ¿qué nos ocultan la FIA, la FOA y sus servicios de inteligencia? Si hacemos caso al cuentavueltas desclasificado, ellos tenían cronometrado al destello, que responde a las iniciales de RAI, y gracias a este valioso documento podemos confirmar que la vuelta de salida de la bola -¡la bola necesita combustible, también paró en boxes!- fue cuatro segundos más rápida que la del español, amén de un ritmo claramente más fuerte antes de entrar.

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www.autoxauto.com

Yo no me atrevo a asegurar nada, pero lo que pasó en Hungría el último fin de semana, para mí que no es de este mundo. Pueden ser muchas cosas, yo no podría elegir una, pero en serio, no es de este mundo. No sé de nada que yo conozca y pueda responder a esa descripción y ese comportamiento. Lo siento. Esto es todo lo que puedo contar.

N. del R.: Fotogénesis: Fenómeno por el cual la energía Psi forma luces, chispas, destellos y emisiones luminosas en unos determinados objetos o lugares./Es la generación de luces paranormales./Destellos luminosos sin causas físicas aparentes.
www.ecovisiones.cl

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26 julio 2008

KERS: Nada es tan fácil como parece...

Kynetic Energy Recovery System. Si algún aficionado todavía no ha oído hablar de este aparatejo, es un sistema de almacenamiento de la energía liberada en la frenada, de tal forma que se pueda aprovechar para otros menesteres en los que se pueda ahorrar combustible a la vez que da un plus de velocidad, por ejemplo, para adelantar. El piloto podría accionar un botón y recibir toda esa potencia extra en ciertos momentos clave. Y como ya se habrán percatado, esto es todo un campo de desarrollo para los coches de calle. Para ahorrar combustible, se entiende, no para conseguir un plus de velocidad en los ya de por sí excesivamente veloces automóviles de calle si hay que hacer caso a la DGT.

Todo esto tiene una pinta especialmente buena en lo que concierne a la percepción del ciudadano medio, ese ser que no se enzarza en peleas entre alonsistas y tiffosis, y que a lo mejor no ve con muy buenos ojos que los que sí viven el mundo de las carreras se pulan 80 litros en 20 vueltas -todo eso por barba- a un circuito que también habrá modificado su entorno al ser levantado. Por si las ventajas fueran pocas, es una oportunidad para ciertos equipos, especialmente para uno japonés, con un coche del Betis y unos mecánicos del Racing, de pegar un repaso a los que están por delante desde que Bridgestone saltó al ruedo como único proveedor -no de KERS, sino de neumáticos, se entiende-. De modo que nadie ve la hora de que el trasto empiece a almacenar energía cinética en cada uno de los 20 monoplazas, claro.



O no tan claro. Se cuenta por ahí que es el propio Ross Brawn el que, desde su cuartel en el Sardinero, perdón, en Brackley, sugería una moratoria en las primeras carreras de 2009, porque no se iba a llegar con todo en su sitio. Las alarmas se dispararon cuando el pasado martes un mecánico de BMW-Sauber empezó los entrenamientos en Jerez con mal pie; un pie electrocutado, concretamente. Eran las primeras vueltas del KERS de BMW y al parecer falló el debido aislamiento que un chisme de estas características tiene que tener. Previamente, ha trascendido que aquel incendio en la factoría de Red Bull -de F1, por seguir con las aclaraciones; todavía no se han planteado aprovechar los avances del KERS en sus bebidas energéticas- tuvo a este recién llegado como foco inicial. O al menos eso dice el empleado que aplastó la colilla en una zona de materiales inflamables, cabe pensar. Varios equipos advierten de que la seguridad será lo primero, y que para eso incluso haya que esperar un año más antes de introducir el sistema.



Los pilotos, unidos la mayoría en la Grand Prix Drivers Association, parecen querer tomar una postura pero no saber cómo meter baza. El presidente de la GPDA, y piloto del equipo que siniestró su propia fábrica, Mark Webber, declaró el jueves no sentirse seguro del ritmo de desarrollo que exigirá tener el KERS listo para Australia 2009, y añadió: "No quiero saber de ello, porque cuanto más descubro, más nervioso me pongo". Uno se imagina a los pilotos sufriendo verdaderamente como los "paranerdos" nos revelaron tras Hungría 2006:



Francamente, no veo por qué no van a poder pasarse el invierno a las duras y a las maduras peleándose con el KERS. Si se tienen que olvidar de aerodinámica o neumáticos, se siente. El planeta no puede esperar un año más, y además no van a tener muchos más campos de desarrollo en este reglamento cada vez más estricto. Y eso está hecho así para que se curren lo más beneficioso fuera del paddock. Adiestrar este cacharro infernal tiene que estar lo primero en la lista a partir de noviembre, como muy tarde.

08 julio 2008

GRF1: Francia

Heikki Kovalainen: Para atrás como los... conejos.


Silverstone es un buen lugar para instalar tu madriguera: A nosotros el asfalto no nos va mucho, suele arder, todo lo contrario que la hierba, así que no lo pisamos casi nunca. Eso evita males mayores cuando durante unos días al año los Fórmula 1 se presentan aquí. Y en lugar de quejarnos como los vecinos de Melbourne o ciertas asociaciones aguafiestas de Valencia, tratamos de disfrutar de lo que nos están trayendo gratis a la puerta. Claro, que si nos subieran los precios y los impuestos como a ellos...

Pero si alguna ilusión teníamos para este gran premio de 2008 era ver despuntar a alguien poco habitual. Seguro que ahora que sabemos el resultado se os ocurre más de un nombre, pero había un chico que lo necesitaba como el comer: Ese era un Heikki Kovalainen al que daba gusto contemplar en la realización de su estilazo, desde nuestro ángulo de visión estilo “cámara en el piano”. Y con un monitor de tiempos, más. Pasadas las 10h –hora en nuestro pueblo- de la mañana, Massa lideraba pero todo apuntaba a que lo perdería al perderse él los últimos instantes de la sesión tras su tortazo. No lo perdió, pero la lucha Heikki-Lewis fue sensacional, cada vuelta mejor que la anterior, fuera la anterior del mismo piloto o de su compañero, muchas de ellas con parciales violetas... pero no lo consiguió ninguno. Pero Heikki se vio de tú a tú con el inglés, al cual batió por milésimas. Por eso nos jugamos el pellejo y nos pusimos al borde de la pista: Porque sabíamos que su confianza le haría dar lo mejor de él a partir de ese momento, y queríamos darnos el gustazo de verle hacer no sólo sectores violeta, sino cronos desmoralizantes para el rival. Enseguida los hizo. Pero es que además, cuando parecía que no podía mejorarse porque nadie lo estaba haciendo, cuando parecía que la pista había empeorado o que todos estaban con cargas grandes de combustible, Heikki se marcó un 1.19.9 que fue medio segundo más rápido que Webber al final de la tarde. ¿Libres 3? Otra vez a merendarse a Lewis, pero en esta ocasión la merienda –mejor dicho, el desayuno-, se tragaba con agua.

Lo que queremos decir con todo esto es que la pole estaba cantada para el que quisiera verla venir. Y si encima nos lo ponen el primero en parar... el resultado es otro medio segundo sobre Webber. Que Heikki se mantuviera ahí al día siguiente era más cosa suya que nunca... pero casi mejor una carrera en seco donde sabría lo que hacer, y quizá sabría a qué aspirar mejor de lo que podríamos conjeturar nosotros.

Todo el trabajo de poner en entredicho a Lewis llevado a cabo viernes y sábado pasó a ser él puesto en entredicho desde la primera curva, o mejor, desde los primeros metros, cuando la arrancada de Hamilton bastó para poner a los McLaren en paralelo hacia Becketts, con toque previo incluido a la zaga de Heikki. ¿Dónde estaba el héroe que nos hizo arriesgar el pellejo que nos quitan cuando ya nos han colgado y estamos al borde de la cazuela, o de ser atropellados por Massa o su hermano gemelo, que diría Briatore? En Stowe no estaba, porque ahí Lewis lo adelantó sin dificultades. Graining, se dijo. ¿Por qué a Heikki? Luego le tocó a Raikkonen. Heikki ya se había puesto en dirección contraria de un trompo pasadas pocas vueltas, mientras el resto de la cabeza se esperó a que lloviera fuerte para hacer a gusto esa clase de cosas. Tuvo sus rifirrafes con Raikkonen y con Heidfeld, cuando los dos adelantaron al otro finlandés, pero todo supo a poco al final, con ese quinto lugar que podía haber conseguido desde cualquier plaza en parrilla decepcionante. Hizo un segundo trompo a lo largo de esas 60 vueltas y sí que consiguió adelantar al renqueante Alonso en los últimos compases. Esa fue la carrera del poleman en pocas palabras.

Por lo visto los conejos somos bastante rápidos copulando, pero sobre todo famosos por nuestra forma de terminar, tirándonos de espaldas a la velocidad del rayo. Algo así fue el gran premio británico de Kova: El orgasmo el sábado y todo el domingo yéndonse hacia atrás.

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Y ya sabéis, aquí está el enlace donde participar y votar -por mí, claro-.

28 junio 2008

¿Capital de qué?

Esto es una alegoría para expresar la envidia que me dan valencianos, catalanes y andaluces:

Podéis tener un Metro que es la envidia del planeta.
Podéis tener mil cuadros de Atocha a la Biblioteca.
Podéis tener a aquellos que bajaron al infierno,
pero al llegar noviembre y el invierno...
Podéis tener un dicho que os redireccione al cielo.
Podéis tener fantasmas del pasado en la modelo.
Las KIO y la Picasso,
Moncloa y Malasaña,
pero si llega la pretemporada...

¡Aquí no hay tests!
Jódete.
¡No hay tests
que ir a ver!