02 febrero 2009

McLaren a través del espejo

El ambiente en la Facultad de Ciencias de la Información, en la cual me dejo la vida, es asfixiantemente denso. Y no lo digo por una cafetería o una biblioteca a reventar, ni por el agobio que todos llevamos en aras de salir airosos de cada asignatura. Francamente, son una chufa. Para entendernos, cualquiera capaz de mantener por lo negro un FW14 podría sacarse una de nuestras carreras. No, el ambiente es denso porque aquí mis amigos son aficionados acérrimos a los porros y cualquier cosa cilíndrica que puedan chupetear unos diez minutos -juro que no iba con segundas, lo acabo de releer-. Y aunque yo evite esas costumbres, no puedo taparme la nariz todo ese tiempo... La consecuencia es que me llegan momentos de "inspiración" en los que padezco visiones como el ejercicio de imaginación que quiero contar.

El ejercicio de imaginación comienza en un momento impreciso, pero tal vez la primera fecha clave fuera noviembre de 2006. Es el mes en el que los jerifaltes de Woking se decantaron por el debutante Fernando Alonso en detrimento del probador y titular durante las ocho últimas carreras de ese año, Gary Paffett. De modo que el bicampeón (2005/2006) y eterno protegido de McLaren Lewis Hamilton conoció definitivamente quién iba a acompañarle en su periplo por las pistas la próxima temporada. Alonso había arrasado en todas las fórmulas previas, pero el salto a la F1 siempre era gigantesco y el primer año uno de aprendizaje. Todo eso se hacía más agudo si cabe ante la perspectiva de compartir equipo con esa eminencia del pilotaje. Un tipo superagresivo, con una entrada en curva increiblemente brusca que exigía al máximo a sus Michelin traseros, y que nunca antes había competido con las gomas Bridgestone, que ahora pasaban a ser estándar para todo el deporte.

Se hacía necesario un fuerte programa de pruebas de pretemporada para que el recién llegado estuviera mínimamente preparado en el Melbourne. Al fin y al cabo, tenía que contribuir a las campañas por el título, por muy novato que fuera. El chaval se mostró rápido desde el principio, con una suavidad y precisión inusitadas, si bien su velocidad hacia el ápice le hacía propenso a los planos en los delanteros. Por si toda la expectación derivada de tener a un posible futuro campeón tomando la alternativa en un equipo puntero fuera poca, la afición española estaba ilusionadísima al tener por fin a uno de los suyos en un equipo con potencial para aspirar a todo. Y eso a pesar de que siempre había girado en torno a su compañero, niño de los ojos de todos en Woking.

Y así fue que los hombres de plata llegaron a la primera carrera, en la cual el joven español se coló por el exterior de la primera curva a su prestigioso compañero. Por suerte -para Lewis- el equipo lo arregló todo en la segunda tanda de paradas, como debe ser cuando el que va justo por detrás tiene más posibilidades de victoria en octubre. En la siguiente prueba, Fernando dio aún mayores muestras de madurez conteniendo a los dos Ferrari como si llevara toda la vida en F1, y de paso dejando a Lewis caminar hacia un triunfo más que cómodo.

Pero las cosas empezaron a desviarse ligeramente del guión a partir de ahí. Mientras Alonso batía récords entre todos los debutantes de la historia, subiéndose una vez tras otra al podio, el británico sufría con el equilibrio en Bahréin y con su exceso de agresividad en España. Montmeló fue una auténtica fiesta pues, por primera vez en la historia, un español se alzaba con el liderato del mundial. En Barcelona, nada menos. Pero la verdadera batalla comenzó en las calles de Montecarlo: Una vez más, para McLaren primó conservar el doblete, como debe ser. Por eso protegieron a Alonso de una situación de Safety Car llamándolo a boxes unas vueltas más pronto de lo programado. Eso lo privó de pelear por el triunfo, por lo que no acabó demasiado contento a pesar de su quinto podio de cinco intentos. Sus lloriqueos llamaron la atención de la FIA, que se puso a investigar si lo que había pasado era susceptible de llamarse "orden de equipo". Pero al mismo tiempo, la prensa de nuestro país no se dio por vencida y por poco no publican titulares con la palabra "ladrones" asociada a los que toman las decisiones en McLaren. A todo esto, la reacción del equipo fue tibia, limitándose a señalar la legitimidad de lo que habían hecho.

A lo largo de la temporada, estaba resultando desconcertante cómo un equipo que se había pasado los últimos años idolatrando a su héroe de Stevenage apenas movía un dedo para controlar al recién llegado, y los periodistas british también empezaban a dejar claro que para ellos esa era una desagradable sopresa. Ahora cabía preguntarse cómo le sentaría a Lewis que toda la bonanza y las facilidades se acabaran para él.

CONTINUARÁ

01 enero 2009

F1 Racing: "Nueva época"


La edición española de esta polémica pero interesante revista ha cambiado de manos, a MC Ediciones, un grupo con logotipo de editorial de cómics estadounidenses, y que tiene ya más publicaciones del mundo del motor que yo en mi trastero.

Pero los nuevos tiempos han traído demasiados artículos escritos por los redactores de Barcelona, para mi gusto. Intentan buscar algo que decir sobre los actores españoles y acaban llenando veinte páginas de información irrelevante y declaraciones compiladas. Es por eso que, por primera vez, sentí el impulso de dirigirme a su sección de cartas -aunque no sé cuándo lo mandaré:

Amigos de F1 Racing:

Me dirijo a vosotros tras pasar un rato con el número de enero, sintiéndome impulsado a escribiros que, bajo mi punto de vista, los cambios introducidos son algo negativos...

Me explico: La principal razón que me lleva a hacerme con la revista todos los meses es que nos cuenta cosas prácticamente imposibles de encontrar en la prensa nacional o en Internet. Se aprende mucho con F1 Racing, y los periodistas de la edición madre británica tienen conocimientos sin fondo y acceso privilegiado a personajes o áreas ocultas del deporte. No pretendo que la cabecera en español sea una simple traducción, pero para saber cómo le ha ido a Dani Clos, para ver a Alonso impartiendo uno de sus cursos de conducción o para leer que este campeonato ha dejado que desear en cuanto a talento -cortesía del señor Merlos, al que de paso le diría que eso se suele decir atendiendo a la calidad del espectáculo, y no tanto a la del pilotaje, y así sí que estamos en uno de los mejores años-, tengo otros muchos sitios. Sólo uno, por el contrario, me ofrecía cosas como los "despieces" de cada estilo de pilotaje, de cada innovación técnica, y el número de enero me insinúa que a partir de ahora, voy a encontrar menos artículos artículos de esos.

Supongo que sabréis mucho más que yo acerca de las perspectivas de mercado, pero siempre he creído que cualquier comprador de F1 Racing compartía conmigo la necesidad de información a otro nivel, mucho más profunda y basada en el amor a todos los pilotos y escuderías por el simple hecho de formar parte de este espectáculo, aunque pudiéramos tener nuestras preferencias por los locales. El último número me recuerda a los primeros, y no tardó mucho aquella editorial en desistir del planteamiento.

No me quiero despedir sin decir dos cosas más: Por lo que más querais, ¿puedo confiar en que seguiremos leyendo en español las crónicas del polémico Peter Windsor? Personalmente, diría que siempre ha sido lo mejor de la revista, con esos detalles entre bastidores de los que sólo él se entera y esas aptitudes de literato... Y ¿se animará MC Ediciones a incluir algún póster, ya que tenemos a esos fotógrafos de lujo?

No sé si es que tras la clausura de mi escudería favorita he dejado de pensar en verde, como ellos, y lo veo todo negro...

Un saludo y, en cualquier caso, gran trabajo.

25 noviembre 2008

We´ll carry on!

Me parece el día idóneo para dejar este vídeo tan original de la ITV por aquí, ya que hoy se ha confirmado la alineación que la BBC ha reclutado para sus retransmisiones. Al contrario que en el caso de La Sexta, han tirado muy poco de miembros del equipo del canal anterior, pues los únicos que sobreviven son Martin Brundle y Ted Kravitz -en el vídeo, el que "sorprende" a Hamilton desmarcándose del desarrollo de la entrevista...-. Pero tiene una explicación lógica: La BBC ya tiene su equipo de F1 al cubrir el campeonato en su emisora Radio 5 Live. Si la F1 se pasara a Cuatro, ¿cogerían a los de la Ser -peligro, Carlos Miquel- y prescindirían de Lobato -en el caso que nos ocupa, de James Allen, el animador-forofo del piloto autóctono para el púbico británico-? Hummm...



Como la canción es un buen himno para los comprometidos con el mundo, adjunto el videoclip de My Chemical Romance -desafina un poco, pero es que han retirado el vídeo que tenía esta entrada antes:



When I was
A young boy,
My father
Took me into the city
To see a marching band.
He said,
"Son,
When you grow up,
Would you be
The saviour of the broken,
The beaten and the damned?"
He said
"Will you
Defeat them,
Your demons,
And all the non believers,
The plans that they have made?
Because one day
I'll leave you,
A phantom
To lead you in the summer,
To join the black parade."

When I was
A young boy,
My father, took me into the city
To see a marching band
He said, "Son,
When you grow up,
Will you be the saviour of the broken,
The beaten and the damned?"

Sometimes I get the feeling, she's watching over me
And other times I feel like I should go
And through it all, the rise and fall
The bodies in the streets
And when you're gone we want you all to know

We'll carry on, We'll carry on
And though you're dead and gone believe me
Your memory will carry on
We'll carry on
And in my heart I can't contain it
The anthem won't explain it

A world that sends you reeling from decimated dreams
Your misery and hate will kill us all
So paint it black and take it back
Let's shout it loud and clear
Keep fighting to the end we hear the call
To carry on

We'll carry on,
And though you're dead and gone believe me
Your memory will carry on
We'll carry on
And though your broken and defeated
Your weary widow marches
On and on we carry through the fears
Oh oh oh

Disappointed faces of your peers
Oh oh oh
Take a look at me 'cause I could not care at all
Do or die
You'll never make me
Because the world will never take my heart
Go and try, you'll never break me
We want it all, we want to play this part
I won't explain, or say I'm sorry
I'm unashamed, I'm gonna show my scar
Give a cheer, for all the broken
Listen here, because it's who we are
I'm just a man; I'm not a hero
Just a boy, I wanna sing this song
I'm just a man; I'm not a hero
I
Don't
Care

We'll Carry on
We'll carry on
And though you're dead and gone believe me
Your memory will carry on
We'll carry on
And though you're broken and defeated
Your weary widow marches on
Do or die, you'll never make me
Because the world, will never take my heart
Go and try, you'll never break me
We want it all, (we'll carry on)we wanna play this part
Do or die, (we'll carry on)you'll never make me
Because the world, (we'll carry on)will never take my heart
Go and try, (we'll carry, )you'll never break me
We want it all, (we'll carry on)we wanna play this part

Williams. 2005: Quien siembra vientos...

En un año, Williams había pasado de favorito de los expertos a interrogante. Hablando en plata, nadie daba un duro por ellos. La profecía de Berger se repetía en el fuero interno de los miembros del deporte y aficionados. También hay que decir que llegó a cundir una mezcla de pesimismo y escepticismo en pretemporada, por el que Ferrari iba a volver a arrasar con todos en 2005, de modo que al menos tampoco eran muchas más las apuestas por rivales de los de Grove que no fueran rojos...

Williams presentó un "nuevo equipo" en el circuito de Sakhir. Las novedades que allí se sacaron a relucir casi no pasaban de sus nuevos sponsors, como RBS, ya que tanto el piloto que acompañaría a Mark Webber como el FW27 se presentarían más adelante. En cualquier caso, después de un año tan decepcionante el departamento técnico tenía que sufrir cambios de importancia, y Antonia Terzi dejó el equipo para dejar paso a Loïc Bigois. Es éste un aerodinamista de resultados discretos, así que no se auguraba nada bueno, achacándose en parte su nombramiento a su cercanía al asesor Frank Dernie.

www.formula1.com

Ah, sobre el segundo piloto: He dicho antes que pudo ser clave para llegar a un punto de no retorno. Y es que, en mi opinión, Williams manejó el asunto de la forma más esperpéntica y menos profesional posible. De veras que no parece un equipo ganador aquel que: Se lanza a por un piloto del que saben de su situación contractual complicada; por ello, se enfrentan a un equipo con un piloto que no tiene esa situación y puede ser un valor en alza -Davidson-; decide que lo mejor para escoger será poner a los tres candidatos, Davidson, Pizzonia y Heidfeld, en una pugna en mitad de unos tests; y, como resultado de cabrear al susodicho equipo, se queda sin la que a priori parecía la opción más apetecible. Señores, un aplauso. Fue clave para la caída de Williams porque semejante embrollo cierra puertas a la buena suerte, esa que se trabaja, y que para un equipo de F1 puede venir en forma de corredor que lo haga crecer. Por otro lado, ¿no era ya eso Montoya? ¿Se dejaron llevar por el orgullo en la ruputa con el colombiano? Total, que Williams ni parecía estar en la fase del ciclo en la que te llevas la gloria, ni parecía tener algo mejor en su estructura que lo de equipos con menos posibles. Por cierto, el elegido fue Heidfeld, aunque Pizzonia hubiera pintado algo mejor en los tests y miembros del equipo pensaran que iba a ser él.

Pero eso son factores, cosas que van sumando. Lo que de verdad carcomía a Williams como un cáncer, desde tiempo inmemorial, eran las relaciones con BMW. Nunca quisieron venderles parte del equipo, pero BMW quería al menos intervenir un poco en el diseño del chasis. Mientras rindes bien, puedes calmarlos, pero tal y como pintaban las cosas... Ni siquiera la elección política de un alemán para un asiento iba a mejorar el clima. Como en 2003, hubo cruces de acusaciones entre equipo y motorista - "Tenemos cuidado al examinar si estamos juntos en el camino adecuado" (Theissen)-. BMW hizo una oferta formal para participar el equipo, pero como era de esperar de Frank y Patrick, fue rechazada. Entre eso y los flojos resultados, BMW desistió de seguir intentándolo indefinidamente con Williams. Tras un puñado de grandes premios, ya hablaban con Sauber de suministrarles motores, y el 22 de junio se anuncia oficialmente su compra y la consiguiente participación de un "BMW F1 Team" a partir de 2006 - en noviembre, esta escudería sería inscrita como BMW-Sauber-.

A pesar de hacerse con el equipo suizo, BMW ofreció a Williams seguir con el suministro; Williams no podía aceptar después de tantas historias. Así que tocaba buscar motorista. Toyota parecía la opción favorita, pero su contrato con Jordan/Midland seguía en vigor para el 2006; a Honda había que convencerla de que aceptara un segundo equipo, tal vez a cambio de dejar a Button quedarse con los nipones -ahora lo explicaremos-; solo Cosworth parecía en condiciones de acceder, por muy pobre que resultara para las aspiraciones de Williams y por poco atractivo que fuera ese motor para los patrocinadores.

También se anuncia en 2005 que Williams se pasaría de Michelin a Bridgestone, seguramente para conocer a fondo a ésta última cuando el neumático único se implantara.

Sin pensárselo dos veces y en parte como chivo expiatorio, Williams se deshizo de la doble quilla para el FW27. De hecho, aerodinámicamente parecía un monoplaza de lo más conservador. Pudo ser esa la razón de que su mejor resultado no pasara del doble final en el podio de Mónaco, y un par de visitas más al cajón. Heidfeld tuvo un año reivindicativo, con esa pole y segundo puesto en Nürburgring como punto álgido, y esa supuesta lesión en un test que lo apartó para dos carreras, Italia y Bélgica. Qué decir del convencimiento general de que la política y la salida confirmada de BMW fueron la verdadera razón de sustituir al alemán por el hombre de Frank Antonio Pizzonia. Al final Heidfeld no acabó el año, oficialmente por otro accidente, al ser golpeado por un motorista y caer de su bicicleta.

http://img.photobucket.com/albums/v51/jordi/073170205pizzonia.jpg

Y estaba el Buttongate II: Jenson Button, en el momento en el que intentó marcharse de BAR, firmó una opción con Williams para el 2006. El contrato con la empresa propietaria de Lucky Strike estipulaba que debía tener el 70% de los puntos del líder al llegar el 31 de julio si BAR quería retenerlo en sus filas. No llegó ni de lejos, y pronto se reunió con Sir Frank: "Parece que no quisieras [venir a Williams]; "Es que no quiero". Obviamente, Button al fin había visto lo negro que tenía Williams el panorama. Un Williams-Cosworth no le sonaba a ganador, a menos que Button ya entendiera de F1 cuando era un bebé y Alan Jones ganaba con esa combinación. Pero ya no dependía de él: Tenía que esperar el acuerdo económico entre BAR y Williams para no tener que partir a Grove. Se habló de que al final, al menos, al menos, se pagó 20 millones de dólares por Button, y se cree que él mismo tuvo que aportar mediante parte de su futuro salario. A eso se le llama una suma desorbitada.

Williams volvía a ser un equipo privado con todas las de la ley, y con lo que eso suele acarrear al rendimiento.